En realidad no sé cómo llegó a mis manos. Un día apareció en edición de bolsillo entre algunos libros amontonados. No puedo decir que sea uno de los libros que me han marcado, pero confesaré que lo leí de un tirón.
Se trata de una novela policiaca, que tiene como protagonistas a dos guardias civiles, el sargento Rubén Bevilacqua y su ayudante, la guardia Virginia Chamorro. A partir del asesinato de un ingeniero de una central nuclear, navegan por los bajos y los altos fondos en busca de respuestas. Por una parte a su glamourosa y atractiva viuda, y por otro en el mundo de la prostitución y del crimen organizado.
Es posible que algunos de los personajes sean demasiado prototípicos, y que pronto se intuya a los posibles responsables de los crímenes. De nuevo un nuevo aviso sobre lo que ya sabemos: "el pez grande siempre se come al más pequeño", y al final , aquellos que manejan los hilos son unos pocos.
El dúo protagonista ya lo fue también de otras novelas del mismo autor,son únicamente pareja profesional, pero entre ellos existe una tensión secreta y no declarada (muy japonés esto) aunque evidente y siempre marcada por las distancias. El protagonista tiene una vida privada bastante caótica que le convierte en el perfecto detective trasnochador y adicto a la cafeína.
El libro obtuvo numerosos premios y como con tantas novelas de éxito, se realizó una película que es bastante fiel al texto original.Os pongo el tráiler.